Skip to content

Siempre más lejos, siempre más fuerte

Xuño 29, 2011

Doda Vázquez

Periodista *

Muchas de las mujeres que luchan por la igualdad aseguran que no se dieron cuenta de muchas de las discriminaciones o, al menos, trato diferente que recibían hasta que no tenían una cierta edad. En el caso del periodismo deportivo, no hacía falta mucho para darse cuenta de que, al menos cuando yo empecé, las chicas éramos escasas. Quizás por eso llamábamos más la atención. Nunca olvidaré aquella rueda de prensa, en El Corte Inglés, en la que presentaban una prueba deportiva, una carrera urbana, en la que, entre medio centenar de asistentes, solo había dos mujeres: una era yo; la otra, la azafata.

Eran los primeros años del dxt, un diario nuevo que, haciendo honor a su juventud, tenía una redacción llena de chavales. Y chavalas. La primera vez que entré en la redacción, en 1996, me llamó la atención el número de mujeres, que no llegaba a la mitad, pero que era considerable para lo que yo consideraba un diario deportivo. Allí estaban Ana Torres Jack, que se encargaba del fútbol nacional; Mari Carmen González, que se iría pronto para La Voz de Galicia; la gran Marta Arias, que daba voz a los chicos de Segunda, Segunda B y Tercera; Patricia Amaro, hija del gran Amancio; Yolanda Valera, jefa de Otros Deportes y una de las pioneras, y la propia Silvia Carregal, autora de este blog.

En aquel entonces, cuando no había crisis, era muy habitual que las presentaciones y las ruedas de prensa se realizasen con una comida. Y también era normal ser la única mujer de la mesa. A veces, hasta se te olvidaba, hasta que algún compañero, más bien los veteranos, decía: “Me toca los cojones” y te miraba antes de rematar “con perdón”.

Pero no siempre molestábamos; también recuerdo algunos que creían que era mejor mandar al túnel de vestuarios a una chica, porque así los futbolistas, obnubilados por la joven reportera, largaban mucho más.

Cuando llegué, sabía perfectamente lo que era un fuera de juego. Pero desconocía otras muchas cosas, que fui aprendiendo gracias a la paciencia del director, César Casal, y de compañeros como Toño Sangiao, Manolo Rodríguez, José Antonio Fraga y Carlos Sánchez Pontón.

En mi caso, la dedicación al periodismo deportivo fue más bien fugaz, aunque a veces me dan arrebatos del Día del Orgullo Deportivo, para defender una disciplina poco respetada por el resto de compañeros. Especialmente, si las protagonistas son redactoras. Nunca les agradeceremos lo suficiente a las precursoras, como Lis Franco, Mari Carmen Izquierdo y Olga Viza, que fueran abriendo camino, que se enfrentaran a prejuicios y perjuicios para que las demás pudiéramos llegar. Ahora las tornas han cambiado, las mujeres tienen su sitio, sobre todo en los platós de televisón. A ellas se les exige, además de saber de qué están hablando, ser increíblemente guapas mientras que ellos solo tienen que saber de fútbol.

Las periodistas deportivas sí que son olímpicas; para estar ahí han de apuntar siempre más alto, más lejos, más fuerte.

__________________________________________________________________

* Doda Vázquez atesora más de 15 años de ejercicio del periodismo. Formó parte de la Redacción fundacional de medios como: DxT Campeón, La Opinión de A Coruña y Xornal de Galicia, medio al que llegó para asumir el puesto de jefa de sección. También trabajó en El Ideal Gallego.

__________________________________________________________________

Advertisements

Deixar unha resposta

introduce os teu datos ou preme nunha das iconas:

Logotipo de WordPress.com

Estás a comentar desde a túa conta de WordPress.com. Sair / Cambiar )

Twitter picture

Estás a comentar desde a túa conta de Twitter. Sair / Cambiar )

Facebook photo

Estás a comentar desde a túa conta de Facebook. Sair / Cambiar )

Google+ photo

Estás a comentar desde a túa conta de Google+. Sair / Cambiar )

Conectando a %s

%d bloggers like this: